Conoce a nuestra compañera Nuria Saavedra, activista ecofeminista con dilatada experiencia en el ámbito socio-educativo. Comprometida por el cambio desde Alternativa Verde por Asturias-EQUO, miembro de la Red EQUO Muyeres de Asturias. Candidata en Verdes EQUO Circunscripción occidental de Asturias y en Alternativa Verde por Castrillón – EQUO, con un gran equipo humano para mejorar la vida de la ciudadanía en el municipio.
Gracias por dar un paso adelante y por representarnos. Nos gustaría empezar conociendo un poco más de tu trayectoria en EQUO. Cuéntanos: Qué fue lo que te motivó a entrar, a seguir participando desde entonces.
Mi compromiso socio-político empezó en Galicia, en el ámbito de lo social y del feminismo, donde estudié y trabajé como Trabajadora Social. En 1999 vine a vivir a Asturias, donde seguí trabajando y estudiando Sociología. Desde el 2002 me dedico a la educación, primero en Trabajo Social (Uniovi y Uned) y, más tarde, en ciclos formativos de la familia profesional de Servicios Socioculturales y a la Comunidad.
Durante tres años fui Presidenta del Colegio Oficial de Trabajo Social de Asturias. En 2010, me hice socia de la Fundación EQUO; y, en 2011, me afilié al partido porque consideré que mi compromiso socio-político tenía que dar un paso más.
He colaborado activamente en el partido, con las dificultades que tenemos las familias monomaternales, y participado como Coportavoz de la Mesa de Dinamización de Xixón, en la Red EQUO Mujeres (RQM) y en la Red EQUO LGTBI+, federales y autonómicas. Actualmente, formo parte de la Mesa de Coordinación de Asturias, soy coportavoz de la RQLGTBI+ de Asturias y participo en la Red EQUO Derechos de los Animales de Asturias.
¿Es la primera vez que te presentas a unas elecciones como candidata?
Desde 2011 me he presentado a las elecciones (generales -por la circunscripción occidental-, locales y autonómicas). He participado en distintas confluencias y, de forma especial, con Xixón si puede, en la Fundación Municipal de Servicios Sociales y en el Consejo Municipal de la Mujer de Gijón.
En 2019 me presento como candidata por la circunscripción occidental de Asturias para las elecciones autonómicas de Verdes EQUO; y, en Castrillón, por Alternativa Verde EQUO.
¿Cuál es el principal reto que supone en el territorio en que te presentas?
Y para ti, personalmente, cuál crees que es el mayor reto.
El mayor reto para el partido es que nos conozcan, que sepan cómo funcionamos, descubran – quienes no lo han hecho todavía – nuestro programa y, por supuesto, que con su voto el 26M podamos participar y representar la #OlaVerde en las instituciones en Asturias. Nuestra mayor fortaleza es el equipo humano y técnico que hay detrás de este gran proyecto verde.
Personalmente, mi reto es seguir siendo yo misma y estar anclada en los valores del ecofeminismo y del pacifismo. Continuar con la enseñanza de Petra Kelly que “las formas son el fondo” y continuar con los principios de la horizontalidad, la transparencia, la igualdad y la equidad social, la empatía y la escucha, y la construcción cooperativa en los distintos espacios y con los diferentes agentes.
Quiero seguir promoviendo lugares donde no tenga cabida el odio y donde todas las personas diversas (sexual y de género LGTBI+, diversidad funcional, migrantes y racializadxs, etc.) tengan su propio espacio, con sus propias alas y podamos volar protegiendo los derechos humanos de todas las personas del planeta.
Si te colocaras en el mejor de los escenarios tras los resultados de las elecciones de mayo, ¿Qué iniciativas políticas supondrían un orgullo especial para ti si las pudieras llevar a cabo?
¿Por dónde empezarías? Qué sería lo primero que haría si la elección fuera únicamente tuya.
Para mí, el ecofeminismo resume todas las iniciativas políticas y las actitudes necesarias para desempeñar una labor eficaz y respetuosa con las personas y el planeta. Empezaría por las políticas sociales y de igualdad.
La primera medida sería la renta social básica con criterios de igualdad y equidad. La redistribución de los recursos en una sociedad es el eje fundamental de la convivencia, haciendo realidad lo expresado por la Constitución de 1978 que vivimos en un Estado (descentralizado) democrático, en donde hay que potenciar más la participación de la ciudadanía en la vida pública; social, donde hay que proteger subsidiariamente a las personas, familias y colectivos en situación de crisis y desventaja; y, de derecho, desarrollando la legislación necesaria para salvaguardar y garantizar una vida digna a las personas y con futuro en una situación de emergencia por el cambio climático que no solo provocará inundaciones y hambrunas, sino también movimientos de población.
Cómo crees tú que puede el ecofeminismo mejorar la vida de la gente (en tu territorio, ayuntamiento, o concejo).
El ecofeminismo es una forma de entender y de situarse en la vida, es un estilo de vida. Abarca todos los ámbitos de la vida (conciliación, vida rural y urbana, empleo, ordenación del territorio y edificación, transporte, servicios, industria, alimentación, salud, medio ambiente, equidad social e igualdad, etc.) hasta los detalles más desapercibidos de cuidado, trato, respeto, empatía, expresiones verbales y no verbales. Todo lo que ocurre en la vida puede verse y vivirse con actitud ecofeminista, y nuestros espacios serán más amigables, teniendo en cuenta que somos diferentes (pensamos, sentimos y actuamos diferente) y puede haber conflicto. Los conflictos son difíciles de vivir, cuando no hemos aprendido a vivir con conflictos, por eso muchas veces escapamos de ellos y esa huida provoca más conflictos, pero es el camino de crecimiento personal y social que nos ayuda a convivir.
Si miramos con ojos ecofeminista como estoy mirando ahora en la ventana, veo a unas personas en el parque de perros en los que hace sol y no tienen ni un árbol ni un sitio donde resguardarse del sol ni para sentarse aunque pasan horas de pie. Esa mirada me dice ese espacio pide árboles y bancos, aunque sea provisional (lleva más de 10 años así). Y sigo mirando, y veo una bicileta atada a una señal de tráfico, y sigo recordando que la semana pasada el parque estuvo cerrado porque había habido un problema y no se sabía si era que habían echado veneno o “un insecticida impregnado en el parque”… Por lo que, sí, una mirada y un pensamiento y acción ecofeminista da una forma de situarse para conocer y cambiar las distintas realidades con las que convivimos.
Últimamente hay un sector de la sociedad con mucho miedo a los cambios sociales y que está adoptando posturas reaccionarias.
Cómo piensas tú, que deberíamos afrontar desde el feminismo las situaciones de intolerancia o de ataque violento a la defensa de la igualdad y los derechos de las mujeres.
El miedo es un gran motor. El miedo de unxs a perder privilegios y no seguir dominando, y el miedo de otrxs a vivir más castigadxs por quien tiene el poder de someter. El miedo genera los extremos y los extremos no resuelven los conflictos, sino que los mantienen en el tiempo. Hay grupos de poder que les interesa mantener el conflicto, pero el ecofeminismo es pacifista pretende una alternativa de convivencia y en paz.
Por ello, debemos promover la cultura de la comunidad que construye desde la diversidad, de forma igualitaria y equitativa, donde la ilusión y la empatía promueven la solidaridad y la interdependencia respetuosa y subsidiaria.
Creo que no hay que dar espacio al miedo, ni en lo público ni en lo privado, y que todas las personas e instituciones somos corresponsables de dejar que el miedo nos aprisione. Primar la seguridad es una respuesta al miedo. Y frente al miedo el empoderamiento. De nosotrxs depende y, por tanto, no podemos mirar para otro lado, ni silenciarnos ni ocultarnos, ni pasar desapercibidxs.
La igualdad y el buen trato entre todxs exige compromiso y corresponsabilidad personal, familiar, grupal y social.
La Ola Verde tiene que tener la oportunidad de participar en las instituciones y ver que nuestro trabajo es serio, corresponsable, cooperativo y alegre, porque genera futuro y esperanza. Por eso, creo que EQUO va a tener su oportunidad en 2019.
Gracias y seguimos trabajando y disfrutando de la vida que nos une en una tarea común. Te esperamos el #26M