Conoce a Concha San Martín, Candidata en Verde en Montilla de Mairena del Aljarafe, Sevilla

Conoce más de nuestra compañera Concha San Martín Montilla de Mairena del Aljarafe, Sevilla. Activista comprometida desde EQUO Sevilla Concejala de SI SE PUEDE MAIRENA DEL ALJARAFE, donde tiene responsabilidades en las áreas de urbanismo, infraestructura y sostenibilidad.

Reedita como candidata en la lista: Adelante Mairena del Aljarafe, convencida de la importancia de la cooperación política. Actuando desde lo local para cambiar lo global.

Gracias por dar un paso adelante y por representarnos. Nos gustaría empezar conociendo un poco más de tu trayectoria en EQUO. Cuéntanos: Qué fue lo que te motivó a entrar,  y a seguir participando desde entonces.

Hacía tiempo que buscaba un proyecto político en el que participar y aportar desde mi capacidad y experiencia, pero ninguno me convencía. Cuando tuve conocimento de EQUO, en 2012, pensé que por fin lo había encontrado. Empecé a asistir a asambleas y muy pronto me impliqué activamente.

La principal motivación fue el convencimiento de que la ecología política es el único proyecto político válido para afrontar los retos de la humanidad en el siglo XXI desde la justicia social y el bien común.

¿Es la primera vez que te  presentas a unas elecciones como  candidata?

Ya me presenté en las municipales de 2015, dentro de una agrupación de electores llamada «Sí se puede Mairena del Aljarafe», en el puesto 4, y salí elegida concejala. No entramos en gobierno. Estamos en la oposición.

Estoy en las comisiones de Urbanismo y de Infraestructuras y Sostenibilidad.

¿Cuál es el principal reto que supone en el territorio en que te presentas?

En la nueva candidatura municipal de «Adelante Mairena de Aljarafe» conformada por Podemos e IU, me proponían ir en el puesto 4, pero he pasado al puesto 7 de la lista por decisión personal.

El reto ahora es llegar a gobernar y, en ese caso, poder realmente emprender las medidas del documento «Municipios por el clima«, el programa marco de Equo Verdes Andalucía para las elecciones municipales.

En caso de no entrar en gobierno, seguir apoyando a la coalición en las áreas de urbanismo, sostenibilidad, medio ambiente y animalismo. Y también, incorporar el enfoque ecofeminista transversal a todas las actuaciones y proyectos.

Y para ti, personalmente, cuál crees que es el mayor reto.

Por un lado, poder contribuir al inicio de la transición ecológica de un municipio del área metropolitana de Sevilla, muy afectado por un urbanismo especulativo y depredador. Por otro, conseguir implicar a más gente para hacer crecer la presencia y el proyecto Equo en Mairena del Aljarafe.

Si te colocaras en el mejor de los escenarios tras las resultados de las elecciones de mayo, ¿Qué iniciativas políticas supondrían un orgullo especial para ti si las pudieras llevar a cabo? 

Emprender un plan de energía integral contra el cambio climático, incluyendo programas de ahorro/inversión 50/50 en colegios y edificios públicos, de fomento del autoconsumo público y privado o de ayudas a la rehabilitación de edificios orientada a la eficiencia energética.

Emprender otro por la movilidad sostenible, empezando por la puesta en marcha de un bus urbano, que Mairena necesita, y de dar la mayor prioridad a completar la red de carriles bici, nada desarrollada por los últimos gobiernos municipales.

¿Por dónde empezarías? Qué sería lo primero que haría si la elección fuera únicamente tuya.

Elaborar estos planes con grupos de personas expertas completamente independientes de los intereses particulares en esos sectores, dentro de un proceso de participación ciudadana veraz y riguroso.

Cómo crees tú que puede el ecofeminismo  mejorar la vida de la gente (en  tu territorio, ayuntamiento, o concejo).

En el documento «Municipios por el clima», que hemos elaborado en Equo Verdes Andalucía, planteamos que el ecofeminismo es mucho más que la igualdad entre mujeres y hombres, es un enfoque que debe inspirar transversalmente toda la acción de gobierno. Para desmontar la cultura política de la desigualdad, la competitividad, el conflicto, la insolidaridad, el enriquecimiento desmedido o la depredación de los bienes comunes, incluyendo la naturaleza y el medio ambiente. Y para introducir una cultura política que pone en el centro a las personas, la igualdad, la solidaridad, la cooperación, las bases de la buena vida – aire, agua, clima, naturaleza, salud, educación, cultura-, los derechos sociales y humanos y los derechos de los animales.

Últimamente hay  un sector de la sociedad con mucho miedo a los cambios sociales y que está adoptando posturas reaccionarias.

Cómo piensas tú, que deberíamos afrontar desde el feminismo  las situaciones de intolerancia o de ataque violento a la defensa de la igualdad y los derechos de las mujeres.

Ese sector siempre ha existido. y en tiempos de crisis económica crece, porque se alimentan de la desafección de la parte más desfavorecida de la población y desvía su atención de los problemas que realmente afectan a sus vidas y a su bienestar, como la salud, la vivienda, el empleo, el transporte público, la calidad del aire o del agua, por poner algunos ejemplos. Y con la cooperación de grandes medios de comunicación, se consigue preocupar a esa población con cuestiones que no les afectan tan esencialmente pero que se priorizan de forma machacona. En ese caldo de cultivo, favorecido por determinados poderes políticos y fácticos, surgen y se desarrollan las propuestas ultrareaccionarias y del nacionalismo excluyente.

Creo que, desde el ecofeminismo, debemos afrontar los ataques a la igualdad y la dignidad de las mujeres, desde el poder de la razón y el discurso, ignorando las provocaciones que solo buscan reacciones que les dan notoriedad y con organización y defensa activa para avanzar y no dar ni un paso atrás. Es muy importante la pedagogía permanente en todos los ámbitos de nuestra vida cotidiana: no dejar pasar como si nada los comportamientos micromachistas,  desvelarlos y debatir sobre ellos siempre que haya ocasión.

El mensaje más potente que tenemos en estos momentos son las palabras de una chica de 15 años, GretaThumberg, en la última cumbre climática: «Se nos acaba el tiempo y os habéis quedado sin excusas». No podemos demorar más la transición hacía una economía circular y, en gran parte, relocalizada; la movilidad sostenible; la energía renovable y descentralizada; una nueva cultura de consumo resumida en las llamadas 4R -reducir, reutilizar, reparar y reciclar- y tantas transformaciones que tienen que acelerarse en muy poco tiempo, porque, según los científicos expertos en cambio climático, nos quedan tan solo 12 años para poder evitar alcanzar el punto de no retorno.